LOS 7 CHAKRAS

Para comprender el flujo y reflujo sutil de energía en nuestro cuerpo debemos mirar más allá de la medicina occidental. Desde hace miles de años, tradiciones religiosas orientales como el hinduismo y el budismo han enseñado que, además de un cuerpo físico, tenemos un cuerpo energético. La anatomía de nuestro cuerpo energético no se puede ver a través de rayos X ni de un escànner. El flujo de energía vital que corre a través de los centros y de los canales energéticos afecta a nuestra salud física y a nuestros pensamientos, emociones y bienestar espiritual.


Aunque no dispongas de demasiados conocimientos sobre física moderna, probablemente sabrás que se basa en la idea de que la energía y la materia son formas totalmente distintas de la misma cosa. La famosa ecuación materia-energía que ideó Einstein (e=mc2) representa la velocidad de la luz. Por tanto, nuestro cuerpo no es más que energía de luz que se ha relentizado o que se ha congelado en un cuerpo sólido. Así, pues, aprender a trabajar con la energía del cuerpo no es algo más místico que el yoga o que cualquier otro ejercicio físico. Simplemente estamos sometiendo a nuestra luz interior a un buen entrenamiento y, con ello, estamos mejorando nuestra salud, bienestar y felicidad.


Los siete chakras son las estaciones de energía del cuerpo. Cada uno de ellos regula un aspecto de nuestra personalidad y dedica su energía a realizar importantes tareas. Aprender a evaluar y a regular el flujo de energía a través de estos centros nos ayuda a alcanzar equilibrio y armonía.
El conducto central por donde pasa la energía del cuerpo es un tubo flexible y transparente, su anchura equivale aproximadamente a la de una pajita que está hecha de luz. Lxs meditadorxs budistas llaman a este conducto “el canal central” y lo describen de color azul pálido en el exterior y rojo sangre en el interior. En yoga este conducto se llama “sushumna” y se extiende en paralelo a la columna vertebral, ligeramente por delante del esternón, desde el chakra que se encuentra en la base de la columna vertebral hasta elchakra que se encuentra en la parte superior de la cabeza. Desde esta posición, desciende ligeramente y termina en el chakra que está situado entre las dos cejas.
A la derecha y a la izquierda de este conducto principal se encuentran dos pequeños pero importantes nadis. A la derecha se encuentra el canal sol, o pingala. Se caracteriza por ser de color rojo, masculino y caliente. Se extiende a lo largo del canal central, pero en el extremo superior termina en el orificio nasal derecho. A la izquierda se encuentra el canal luna, o ida. Se caracteriza por ser de color blanco, femenino y frío, y termina en el orificio nasal izquierdo. Los canales derecho e izquierdo del cuerpo energético se retuercen alrededor del canal central pasando por el punto donde se encuentra el chakra. En cada intersección. la energía vital se recoge y se procesa para su almacenamiento. Desde allí, fluye a las distintas partes del cuerpo y de la mente. Nuestros chakras también actúan como estaciones de almacenamiento de la energía que proviene de nuestro entorno y como transmisores de nuestra energía hacia todo lo que nos rodea.


El chakra raíz:
Está situado en la base de la columna vertebral, cerca de los organos sexuales. La tarea de primer chakra consiste en asegurar nuestra seguridad y supervivencia. Influye en nuestros instintos básicos y en nuestra capacidad para proporcionarnos las necesidades que tenemos en nuestra vida. Nos mantiene en contacto con la tierra y nos produce sensación de esatabilidad y autoestima.
El chakra sacro:
Está situado a unos 8 cm por debajo del ombligo y estimula nuestra sexualidad y nuestra creatividad. Está relacionado con el sentido del tacto. Influye en nuestra percepción de placer y dolor, y matiene en equilibrio nuestras cualidades masculinas y femeninas.
El chakra plexo solar:
Está situado en la parte superior del abdomen, entre el pecho y el ombligo. Este tercer chakra está conectado con nuestro poder, nuestro dinamismo, nuestra voluntad y ambición. Influye en la confianza que tenemos de nosotrs mismos y nos ayuda a asumir la responsabilidad a la hora de tomar decisiones. También es el lugar donde se ubica nuestra intuición básica.
El chakra corazón:
Está situado en el centro del pecho. El cuarto chakra está dedicado al amor y a la compasión hacia unos mismo y hacia lxs demás. Influye en nuestra capacidad de aceptar las cosas tal y como son, de sentir respeto y empatía, y de perdonar a los demás. También nos da la capacidad de sentir aflicción.
El chakra garganta:
Está situado en la garganta. El quinto chacka está gobierna nuestra capacidad para expresarnos. Está conectado con nuestro con nuestra disposición a decir la verdad y con nuestra integridad. Dirige nuestra capacidad para tomar decisiones, para encontrar la profesión adecuada y para manifestar nuestros sueños.
El chakra tercer ojo:
Está situado entre las cejas. El sexto chakra está conectado con la inspiración, la intuición y la visión. La apertura de este chakra puede proporcionar dones psíquicos y espirituales, como la clarivirencia y la capacidad para canalizar la energía curativa. Cuando está desarrollado al máximo, este chakra nos permite acceder a la sabiduría.
El chakra corona:
Está situado en la parte superior de la cabeza. El séptimo chakra es la puerta de entrada al conocimiento espiritual que conduce a la iluminación. Gobierna nuestra capacidad para actuar de manera egoísta o humanitaria, para experimentar fe y devoción, y para entrar en un estado de paz espiritual, éxtasis y dicha.